Memoria Nortina

Rigoberto Viollo Herrera

 

De la Academia de Educación Física

Velocista

Medalla de Bronce en Lima el año 1929

 

Visitando asiduamente los campos de entrenamientos, hemos podido conocer a los muchachos aficionado al atletismo que practican el deporte con verdadero cariño y que trabajan con  con lucimiento, pues cada torno lo ha preparado y en condiciones de emplearse en buena forma.

Entre estos que no sólo van a la pista, cuando “repica fuerte” está Rigoberto Viollo Herrera.

Desde hace algunos meses tanto en el Estadio Militar como en Carabineros ha estado entrenándose este joven sprinter que seguramente, en esta temporada del atletismo metropolitano hará una campaña brillante, colocándose en la primera fila de los “rápidos” chilenos. El estado sobresaliente en que se encuentra, no le ha sido posible demostrarlo en una competencia y ante la afición local, ya que la mayoría de las anunciadas y en las cuales se había inscrito han sido postergadas.

 

El “veloz” Viollo es un corredor que siempre actúa con lucimiento, pues cada torno lo hala preparado y en condiciones de emplearse en buena forma. Constante en el entrenamiento, le pega fuerte a los “sprints” y a los “cambio de velocidad” para bajar de los 11 segundos, la muralla que se le interpone en su carrera ascensional.

 

Viollo se inició en el atletismo en Iquique y defendiendo los colores de la Academia de Educación Física de ese puerto se clasificó campeón de 100 y 200 metros planos. Vino a un campeonato nacional y fue seleccionado para ir al campeonato Latinoamericano de Lima en 1929, en pistas peruanas, el año 1929. Sin embargo, pese a ello, logró Medalla de Bronce.

 

El Club Deportivo Gladiadores ha hecho una buena adquisición con este atleta de vocación.

 

Publicado en El Tarapacá

5 de agosto de 1931, página 6