Memoria Nortina

Manuel Ledesma Barrales

 

1920- 2001.

Pampino, jugador de La Cruz, campeón de Chile en básquetbol.

El “Traidor” Ledesma.

” ¡Ah  Si todos pudieran estar unidos  con las siete letras en el pecho, el título de básquetbol nacional no habría cambiado de manos desde 1941!”, dicen y comentan sus recalcitrantes  coterráneos ” (Don Pampa. Revista Estadio Noviembre de 1946).

Don Pampa, iquiqueño nato como se dice en estas tierras, en la revista Estadio  hace un interesante perfil de unas de las figuras del baloncesto local, llamado Manuel Ledesma, mas conocido como el “Indio”.

Nacido en la pampa, el 12 de agosto de 1920, el “Indio” supo de lo que es hacer deporte en ese agreste ambiente. La tarde se presta para la pichanga, y el “Indio” así lo entendió siempre. Ledesma jugó al fútbol y al básquetbol. Fue otro iquiqueño, Mario Bontá quien le señaló el camino del baloncesto. En competencia pampina, el equipo de Rosario de Huara se clasificó campeón en básquetbol, y ese cuadro tuvo el honor de contar con Ledesma y Bontá, dupla que después le daría grandes satisfacciones a Iquique y a Chile. El primero fue “cruciano” y el segundo  “alas negras”.

De la pampa se vino a Iquique. En fútbol actuó por Maestranza y en básquetbol por La Cruz. El año 41 fue seleccionado local en básquetbol; era reserva del equipo. En Arica, tuvo que reemplazar a Malebrán,  entró el “Indio” y desde ese momento fue titular. Y sobre todo, como dice don Pampa “fue  columna y garantía  de todos los seleccionados en que ha actuado”. El ” Indio” representa, para el club deportivo  La Cruz  una de sus máximas expresiones. Y creo que lo representa por la garra y el sentido del derroche físico que exhibe. Quizás en términos modernos, para los crucianos sea Andrés Mery Ponce, el equivalente del “Indio”. Pero dejemos que el “Indio” hable:

Me entusiasma la técnica, pero no acepto los  “técnicos” de las canchas chilenas que carecen  de fibra de luchadores. ¿De qué sirven  esos cracks de cartón?  De mucho estilo, vistosa acción, si sólo son unos autómatas, que entran a la cancha a ejecutar movimientos  estudiados, y no le ponen nada de adentro: coraje, empuje, voluntad. No sirven de nada; pues estos jugadores, de aptitudes intelectuales muy destacables, sólo juegan  cuando los dejan. No; el deporte en su esencia, es lucha, disputa  y no una exhibición (Revista Estadio Noviembre de 1946).

De lo anterior también, se puede deducir, de esa concepción del deporte, el por qué al Ledesma le decían “Indio”. Lo de “traidor” con lo que iniciamos esta párrafo es necesario, ahora aclararlo. En el Nacional de 1943, Iquique, jugando como local pierde el campeonato, y lo pierde frente a Valparaíso, y la paradoja, es que por el cuadro porteño jugaban tres iquiqueños, entre ellos el  “Indio” Ledesma. Pero dejemos mejor a Don Pampa que nos narre lo que allí ocurrió:

Valparaíso lo derrotó en una noche negra, muy negra,  para cinco mil personas apretujadas en la cancha Castro Ramos, del puerto histórico. Nunca he visto una demostración más impresionante de tristeza,   esa vez que Iquique vio derrotado a su equipo.  ¡Que puñalada para su amor propio y orgullo! Cinco mil personas se quedaron heladas! derrumbadas por un mazazo tremendo. El partido había terminado, nadie se movía de sus asientos, y no había un grito, una protesta. Todos mudos, vacíos. Manifestación imponente de dolor, como un funeral. Tardó un poco, pero vino la reacción y recordaron que tres iquiqueños eran la fuerza del team adversario: Ledesma, y los Cordero, que uno de ellos Pancho había decretado la derrota en los últimos momentos, cuando el team repuntaba y se acercaba a la victoria. Pancho Cordero encestó desde media cancha tres dobles seco, y hundió a Iquique. Los espolonazos del  “Huáscar ” (Revista Estadio Noviembre de 1946).

Fue esta quizás la década más gloriosa del básquetbol local. Lo del 43  la más triste, Iquique quedó cuarto, pudiendo haber sido campeón por tercera vez. El campeonato lo logró Universidad de Chile que contaba en sus filas con el norteamericano Bill O’Brien. Quizás lo que más duela  fue que se  perdió  frente a un equipo compuesto por tres iquiqueños. Cosas del básquetbol  habrá dicho más de alguien.

No obstante, en conversación con Manuel Ledesma el día miércoles 12 de noviembre de 1991, me dijo que  había sido cosa del azar, y que en el fondo, a él como iquiqueño le dolía lo ocurrido. Lo que le importaba era el deporte. El campeón de esa época Universidad de Chile, además estuvo integrado por puros iquiqueños. Mathieu, Mitrovic, Verdugo, Fornazzari. En el fondo, agrega Wood fue un campeonato entre puros iquiqueños. En esa conversación, Ledesma, me entregó un poema que él mismo había escrito para Iquique. “Tierra mía generosa/ lo que te piden lo das/ desde la pampa soleada/ a la zona lluviosa/eres la piedra preciosa/ que en América se advierte/ por eso es que quisiera verte / sin ninguna desarmonía / y espero confiado el día / que Dios mejore tu suerte”.

La triste noticia de su muerte, nos inspiró a escribir:

Réquiem para el “Indio” Ledesma

www.bernardoguerrero.cl/muerte/requiem_ledesma.html

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